Queso provolone airfried

Ingredientes para una cazuelita gourmet en modo exprés
🧀 1 queso provolone redondo (unos 150-200 g)
🍅 4 rodajas de tomate natural (maduro, tipo pera o rama)
3-4 cucharadas de salsa de tomate (puede ser frito, casero o natural triturado)
🌿 Orégano seco (al gusto)
🫒 Aceite de oliva virgen extra (AOVE)


Preparación paso a paso: queso, tomate y magia caliente
1. Prepara la base Coge una cazuela o recipiente apto para freidora de aire (también vale uno de horno si es resistente al calor). Añade una buena capa de salsa de tomate en el fondo. Aquí puedes elegir: si tienes tiempo, una salsa casera con ajo y albahaca siempre sube puntos; si vas con prisa, un buen tomate frito servirá perfectamente.
2. Coloca el protagonista Pon el queso provolone justo en el centro de la cazuelita, encima de la salsa. Asegúrate de que encaje bien para evitar que se desparrame demasiado al fundirse.
3. Añade el tomate natural Coloca las rodajas de tomate fresco directamente encima del queso. Aportarán jugosidad, frescor y un extra visual que queda espectacular. Luego, espolvorea orégano seco generosamente. Esto le da ese perfume mediterráneo que transforma el plato.
4. Un toque de oro líquido Riega con un chorrito de AOVE por encima. No te saltes este paso: el aceite realza el sabor y ayuda a que todo se dore un poco más.
5. A la freidora de aire Introduce la cazuela en la freidora de aire precalentada a 180 °C y cocina durante 8 minutos. Verás cómo el queso se funde, las rodajas de tomate se asientan sobre él y la superficie queda dorada y burbujeante.