Mostrando entradas con la etiqueta guiso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guiso. Mostrar todas las entradas

Callos a la gallega


Esta es la receta de  callos de mi cuñada Chelo y en mi familia se hace desde hace 30 años siempre exactamente igual.
¿Os digo la verdad? no hay quien los supere, quedan perfectos, los hay igual de buenos pero no he probado ninguno que los mejore.
Cuando uno dice todo eso de la receta de su cuñada ya se le puede creer de principio a fin porque lo habitual es decir “a mi cuñada siempre le queda la comida algo salada o algo pasada de cocción, o demasiado al “dente”, pero en honor a la verdad tengo que decir que a Chelo se le da muy bien la cocina, es intuitiva cocinando y no le hace falta ni ver blogs ni leer libros de cocina, su sexto sentido la dirige perfectamente.
Es un gusto ir a comer a casa de mi hermano porque si mi cuñada cocina bien, mi hermano es un forofo de los fogones y siempre está ideando alguna nueva receta con la que nos chupamos los dedos.
En Galicia los callos es la tapa más habitual , conozco a más de uno que no se pierde la feria de Paiosaco sólo por ir a comer la tapa de callos, mi hijo Alvaro es uno de esos.  A mi familia les encanta este tradicional guiso gallego así que todos los inviernos lo hago una vez y este año aprovechando que el invierno está apretando le ha tocado.
Si nunca has cocinado este guiso en casa debes saber que con los ingredientes que pongo sale una olla bastante grande y que para eso lo más importante es que tengas “esa olla grande”. Habitualmente los que hacemos callos utilizamos la misma olla en la que hacemos el cocido y viceversa. Si todavía no tienes “esa olla grande”, es mejor que hagas la mitad de la receta, también así puedes comprobar si te gustan y después comprarla o simplemente hacer menos cantidad.
Aunque para mí esta receta contiene la fórmula mágistral, tengo que decirte que el último toque siempre es el tuyo, a lo mejor a mí me encanta con un toque de picante apenas perceptible y tú los prefieres con carácter y que el picante resulte muy patente, así que el un poco más o un poco menos serás tú quien se lo de.
No vamos a ponerle sal hasta último momento porque el jamón  está salado y la irá soltando durante la cocción, así que es mejor aguardar a salar al final.
Os voy a poner DOS RECETAS, la primera para hacerlos en olla rápida y la segunda en olla tradicional, de las dos formas salen deliciosos.
ESPECIAS PARA CALLOS: En Galicia es relativamente fácil encontrarlas en esas tiendas tipo ultramarinos que aún las venden a granel, incluso ahora hay tiendas especializadas en vender solamente especias y también las tienen. Tengo entendido que contienen cominos, pimienta negra molida, clavo, nuez moscada, y alguna más que no sé, con lo cual, si no las consigues puedes hacer una mezcla y darlas por buenas. Si yo tuviera que hacer especias para callos pondría, 2 cucharaditas de cominos molidos, media de pimienta negra molida, 1/4 de cucharadita de clavo y 1/4 de nuez moscada, pero solo mi intuición es lo que me indica estas proporciones, puedes hacer las tuyas.
En cualquier caso, tanto los cominos, como las especias de callos y el pimentón picante ES CONVENIENTE ser prudente en un primer añadido, dejas cocer 5 minutos para que la olla absorba bien los sabores y pruebas, si te has quedado corto, añades más. Si de entrada pones muchísima cantidad y te queda muy fuerte, puedes añadir agua, pero ya tiene mal arreglo.
En Carne Galicia venden un pack completo para hacer este guiso, especias para callos incluidas y además te lo mandan a casa, puedes verloAQUÍ.
Callos a la gallega.

Receta para OLLA A PRESIÓN
Frabisa: Frabisa
Cocina: Gallega
Ingredientes
Con estos ingredientes sale una olla bastante grande, puedes hacer la mitad de los ingredientes pero te aconsejo que puestos en faena, hagas bastantes y congeles.
1 kg. de garbanzos1 kg de vientre de ternera para callos1 pata de ternera3 chorizos (2 normales y 1 picante)1 cabeza de ajos1 trozo de tocino (300 g apróximadamente) cortado en tiritas menudo1 trozo de jamón (300 g apróximadamente) cortado en taquitos menudo2 cebollas medianas o 1 grandePerejil ( un manojito atado por un cordel)pimentón dulce y picante (mejor de La Vera)15 g de especias para callos (yo las compro en Casa Cuenca en A Coruña, al lado mercado San Agustín) se encuentra relativamente fácil.1 cucharadita de cominos molidosSalAceite de oliva4 limones
Instrucciones
La noche anterior:Ponermos a remojo los garbanzos en agua suficiente para que los cubra.Limpiamos los callos con un cepillito de cocina. Para una limpieza más profunda, los espolvoreamos con sal gruesa y sobre la sal aplicamos el cepillo. Enjuagamos con agua limpia.A continuación los cortamos en cuadraditos o rectangulitos, más o menos del tamaño que cortamos la patata para tortilla y los ponemos en un cuenco grande con agua, los 4 limones cortados , 3 de ellos exprimidos y el zumo también añadido al agua.También ponemos la pata de ternera en el mismo cuenco, nos aseguramos antes de que esté bien limpia y si tuviese pelos, nos ocupamos de retirárselos, puedes utilizar una pinza de depilar vieja que no uses.Al día siguiente:Escurrimos el agua a los callos y los ponemos en la olla rápida cubiertos de agua, cerramos la olla y dejamos cocer desde que suba la válvula 10 minutos.Apagamos el fuego, ponemos la olla debajo del grifo para eliminar la presión , y añadimos los garbanzos, el tocino, el jamón, las cebollas, la cabeza de ajo cortada a la mitad, los chorizos cortados en rodajitas, y agua caliente que cubra todo, ponemos a fuego fuerte hasta que suban los dos aros de la válvula, bajamos el fuego y dejamos cocer durante 15 minutos todo junto. Cortamos la cocción del mismo modo que la vez anterior (no queremos arriesgarnos a que se deshagan los garbanzos) ponemos la olla debajo del grifo para bajar la presión y abrimos la tapa.Retiramos el manojo de perejil y lo desechamos.Retiramos los trozos de pata para un plato.Con un tenedor y un cuchillo vamos separando la carne del hueso y la cortamos del tamaño que hemos cortado los callos.Incorporamos la carne limpia de hueso de la pata a la olla y desechamos los huesos.Retiramos la cabeza de ajos para un plato, presionamos con un tenedor para extraer la pulpa y desechamos la cáscara. Reservamos.Retiramos las cebollas para un plato, las cortamos en cuatro y en una sartén con un chorrito de aceite, las doramos.Con la sartén fuera del fuego añadimos las especias de callos, los cominos, los pimentones, damos una vuelta con una cuchara de madera y volcamos en el vaso de la batidora, añadimos un cucharón de caldo, la pulpa de ajo, trituramos y añadimos a la olla, añadimos un poquito de sal (cuidado porque el jamón habrá salado el guiso), revolvemos y volvemos a poner al fuego sin cerrar la olla.Dejamos a fuego bajo con la olla destapada durante 8-10 minutos para que los sabores de las especias se mezclen.Probamos y rectificamos de sal si fuese necesario. En este momento también podemos añadir más pimentón picante, cominos, especias de callos, a tu gusto, en mi caso estaba perfecto así.Servir caliente.
Frabiconsejos
Queda más rico que la salsa esté un poco espesita, esto es algo que ocurre en el proceso de cocción y no hay que hacer nada especial, pero si ves que te queda el guiso demasiado aguado, no te preocupes, tiene fácil arreglo, pones en el vaso de la batidora un cucharón de caldo del guiso y unos cuantos garbanzos, trituras y añades, verás que fórmula tan mágica. De todas formas la cebolla triturada ayudará a espesar la salsa.
Lo ideal, sería hacer este guiso el día anterior a consumirlo, queda más rico.
Es maravilloso para congelar en tuppers, congela de fábula y así tendrás la posiblidad de un apaño cualquier otro día.
Callos a la gallega. Cocina Gallega.

Receta para OLLA TRADICIONAL
Frabisa: Frabisa
Cocina: Gallega
Ingredientes
1 kg. de garbanzos1 kg de vientre de ternera para callos1 pata de ternera3 chorizos (2 normales y 1 picante)1 cabeza de ajos1 trozo de tocino (300 g apróximadamente) cortado en tiritas menudo1 trozo de jamón (300 g apróximadamente) cortado en taquitos menudo2 cebollas medianas o 1 grandePerejil (un manojito atado por un cordel)pimentón dulce y picante (mejor de La Vera)15 g de especias para callos (yo las compro en Casa Cuenca en A Coruña, al lado mercado San Agustín) se encuentra relativamente fácil.1 cucharadita de cominos molidosSalAceite de oliva4 limones
Instrucciones
La noche anterior:Ponermos a remojo los garbanzos en agua suficiente para que los cubra.Limpiamos los callos con un cepillito de cocina. Para una limpieza más profunda, los espolvoreamos con sal gruesa y sobre la sal aplicamos el cepillo. Enjuagamos con agua limpia.A continuación los cortamos en cuadraditos o rectangulitos, más o menos del tamaño que cortamos la patata para tortilla y los ponemos en un cuenco grande con agua, los 4 limones cortados , 3 de ellos exprimidos y el zumo también añadido al agua.También ponemos la pata de ternera en el mismo cuenco, nos aseguramos antes de que esté bien limpia y si tuviese pelos, nos ocupamos de retirárselos, puedes utilizar una pinza de depilar vieja que no uses.Al día siguiente:Escurrimos el agua a los callos y los ponemos en una olla grande cubiertos de agua, añadimos las cebollas y la cabeza de ajos cortada a la mitad, tapamos la olla y dejamos cocer aproximadamente una hora, para saber el punto debemos poder pinchar la carne con un tenedor aunque no esté cocida.A continuación añadimos los garbanzos, el tocino, el jamón, cortada a la mitad, los chorizos cortados en rodajitas, el perejil y agua caliente que cubra todo, ponemos a fuego fuerte hasta que comience a hervir, bajamos el fuego y dejamos cocer a fuego medio durante aproximadamente una hora u hora y media. Tienes que comprobar que el garbanzo esté tierno pero que no se deshaga.Retiramos el manojo de perejil y lo desechamos.Retiramos los trozos de pata para un plato.Con un tenedor y un cuchillo vamos separando la carne del hueso y la cortamos del tamaño que hemos cortado los callos.Incorporamos la carne limpia de hueso de la pata a la olla y desechamos los huesos.Retiramos la cabeza de ajos para un plato, presionamos con un tenedor para extraer la pulpa y desechamos la cáscara. Reservamos.Retiramos las cebollas para un plato, las cortamos en cuatro y en una sartén con un chorrito de aceite, las doramos.Con la sartén fuera del fuego añadimos las especias de callos, los cominos, los pimentones, damos una vuelta con una cuchara de madera y volcamos en el vaso de la batidora, añadimos un cucharón de caldo, la pulpa de ajo, trituramos y añadimos a la olla, añadimos un poquito de sal (cuidado porque el jamón habrá salado el guiso), revolvemos y volvemos a poner al fuego sin cerrar la olla.Dejamos a fuego bajo con la olla destapada durante 8-10 minutos para que los sabores de las especias se mezclen.Probamos y rectificamos de sal si fuese necesario. En este momento también podemos añadir más pimentón picante, cominos, especias de callos, a tu gusto, en mi caso estaba perfecto así.Servir caliente.
Siempre hago los callos un sábado para comer el domingo, es un guiso que como muchos, está muchísimo mejor al día siguiente. Pero tampoco es que no se pueda comer el mismo día, se puede obviamente.
Hay que acompañar este plato con un buen pan gallego con el que mojar en la salsa.
Un plato de invierno, estrella de los guisos gallegos.
Espero que lo disfrutes!
 SACADO DE: http://lacocinadefrabisa.lavozdegalicia.es/callos-a-la-gallega/

Calamares a la Riojana






Hoy os traemos la receta de un plato marinero lleno de aroma y sabor, se trata de un saludable guiso de calamares aromatizado con laurel y vino tinto, no perdáis la oportunidad de hacerlo en casa, porque es sencillo y muy rápido de preparar. Si os gusta este producto, en nuestra página podéis encontrar otras muchas recetas, personalmente siento predilección por una de ellas; nuestros calamares a la romana. Os invito a que uséis nuestro buscador para encontrar muchas otras recetas con calamares.

Para agilizar la elaboración de la receta hemos presentado los calamares ya limpios y cortados en aros. Os recomiendo que los compréis enteros y os toméis un poco de tiempo para limpiarlos en casa, es un proceso realmente sencillo. Invitamos a aquellos que no lo han hecho nunca a mirar el vídeo que pueden encontrar en nuestra receta de “Cómo limpiar un calamar“. Lo bueno de limpiarlo en casa es que podemos elegir el grosor de los aros, o decidir si, en lugar de aros, lo cortamos en tiras, cuadrados, o como nos apetezca. Además, podemos reservar la tinta que atesora en su interior para preparar un diversas elaboraciones.

Si queréis enriquecer aún más este plato, os sugiero que incorporéis unas patatas troceadas en el momento de añadir los aros de calamar, dependiendo de la cantidad de patatas que añadáis, es posible que tengáis que incorporar también un poco de agua.

¿Os apetece aprender a preparar este delicioso guiso? ¡Vamos con la receta!
Vídeo de la Receta


Ingredientes [Para 4 personas]:
Calamares en aros – 500 gramos
Cebolla – 350 gramos
Dientes de ajo – 3 unidades
Pimiento verde – 150 gramos
Tomates – 2 unidades
Laurel – 2 hojas
Aceite de oliva – 3 cucharadas
Vino tinto – 100 mililitros
Sal – al gusto
Pimienta negra – al gusto
Pimentón dulce – 2 cucharadas pequeñas

Elaboración de la Receta
En primer lugar, pelamos la cebolla y la cortamos en juliana. Reservamos.
Pelamos los dientes de ajo y los picamos finamente.
Retiramos las semillas al pimiento verde, y lo cortamos en láminas de un grosor aproximado al de los cortes que hemos practicado a la cebolla, de este modo la cocción de ambos ingredientes será proporcionada.
Calentamos aceite de oliva en una olla y echamos el ajo, la cebolla, el pimiento verde y una pizca de sal. Removemos y cocinamos, a fuego medio, hasta que los ingredientes estén tiernos.
Mientras tanto, cortamos los tomates por la mitad y los rallamos.
Cuando la cebolla y el pimiento estén tiernos, echamos en la olla el pimentón dulce, la pimienta negra molida y la hoja de laurel y removemos con la ayuda de la espátula.
Seguidamente, incorporamos el tomate rallado. Cocinamos, a fuego medio, durante 15 minutos o hasta que se evapore parte del líquido.
Pasados los 15 minutos echamos los calamares y rehogamos durante 5 minutos a fuego medio.
A continuación, vertemos el vino tinto. Cocinamos, sin tapar, durante 5 minutos para que el alcohol se evapore.
Tapamos la olla y cocinamos, a fuego moderado, durante un tiempo aproximado de 30 minutos o hasta que los calamares estén tiernos.
Pasado el tiempo de cocción, retiramos del fuego y servimos.

Anotaciones y Consejos
Una alternativa a rallar los tomates consiste en escaldarlos en agua hirviendo durante unos segundos para poder desprender fácilmente su piel.
Como podéis observar en el paso a paso, apenas se añaden líquidos al guiso, solo incorporamos un poco de vino tinto. Esto se debe a que los calamares sueltan mucha agua durante el proceso de cocción, lo que hace innecesario añadir más.
Os animo a que probéis a hacer reste mismo guiso con sepia.

Caldo Gallego

El Caldo gallego es el mejor antídoto contra el frío que se emplea en Galicia desde hace muchas generaciones, siendo uno de los platos más típicos de nuestra gastronomía.

La receta variará según lo que se disponga en cada casa. Hay algo que es imprescindible y son los“Grelos”, verdura típica de esta región y que sorprendentemente he visto a la venta este verano pasado en una tienda de comestibles de un pequeño pueblo francés y que di a pensar sería propiedad de un gallego emigrado.

La carne salada, panceta, lacón, etc. junto con los grelos, las habas y las patatas configuran la esencia de este reconfortante plato.

Otro de los ingredientes fetiche del Caldo Gallego es el “unto”, que no es más que grasa de cerdo salada, enrollada sobre si misma y que se utiliza para dar “sustancia” al conjunto.

A partir de los ingredientes esenciales en cada casa enriquecemos con lo que más nos gusta o apetece y yo siempre le añado algo de pollo o ternera y que no falte el chorizo que tanto gusta en mi casa.

El Caldo Gallego gana sabor al día siguiente en que todo está “más asentado”, en el frigorífico se mantiene en perfectas condiciones hasta cinco días.






Ingredientes
1 kg de grelos
4 litros de agua
350 gr. de panceta salada
50 gr. de unto
1 hueso de ternera
Pollo (esqueleto o una pata)
250 gr. de habas (a remojo del día anterior)
600 gr. de patatas
2 chorizos
Sal

Instrucciones
Si la panceta está muy salada debes ponerla a remojo la noche anterior y cambiarle el agua al menos una vez.
Vierte el agua en una olla y añade la panceta, el hueso de ternera, el unto, el esqueleto de pollo, y las habas, cuece a fuego medio durante aproximadamente media hora.
Comprueba el punto de sal (por si la panceta aún estuviese muy salada y hubiese salado el agua) y añade sal.
Retira el hueso de pollo, el unto y el hueso de ternera.
Agrega los chorizos. Cuece unos 20 minutos.

Lava los grelos, deshecha los tallos y córtalos menudo.

Pela las patatas y córtalas un poquito más gruesas que para tortilla.
Añade los grelos y las patatas a un tiempo y cuece unos 15 minutos.
Comprueba el punto de sal y que todo esté cocido.
Deja reposar con la olla tapada durante 15 minutos.
Sirve caliente.

Frabiconsejos
A mi me gusta que tenga mucha verdura y que al comerlo no resulte demasiado líquido.
Normalmente la patata y algunas habas que rompen le dan la harina suficiente para espesarlo un poco, un truco para ayudar a que esto suceda es recoger con una cuchara o espumadera algunas patatas, chafarlas y añadirlas al caldo.
Si las habas son frescas, no necesitas ponerlas a remojo, lo mismo si las compras frescas en temporada y las congelas, tampoco necesitarían remojo ni tanta cocción, así que puedes ponerlas en el momento que pones los chorizos.
También se emplea repollo como sustitución de grelos o incluso ambos, y también queda muy rico.

Aunque se utiliza como primer plato, si hay un buen postre (y eso que no falte) puede constituir plato único y acompañado de un buen pan gallego no se necesita nada más.

¡A disfrutar!

SACADO DE: lacocinadefrabisa.lavozdegalicia.es

Patatas a la sidra



La patata se compone básicamente de un 75% de agua (porcentaje que puede oscilar según la variedad), en torno al 20% de almidón, entre el 1 y 2% de fibra en forma de celulosa y un 0,15% de componentes grasos. Los carbohidratos son el componente más importante de este tubérculo, llegando a estar presente en un porcentaje del 80% de la materia seca. Además, es muy destacable la presencia de vitamina C. En este sentido, el consumo de unos 300 gramos de patata cocida nos aportan en torno al 75% de las necesidades diarias de vitamina C. En cuanto a su aporte calórico, esos mismos 300 gramos suponen un 8% de calorías. En resumen, consumiendo patatas estamos introduciendo en nuestro organismo una buena cantidad de hidratos, proteínas, vitaminas del complejo B e importantes minerales como en fósforo y el hierro.
Este tubérculo, que llegó a Europa procedente de Sudamérica, se ha ido abriendo poco a poco paso en las cocinas de medio mundo, siendo en la actualidad uno de los productos estrella de la cocina mediterránea. En Cocina Casera hemos usado este ingrediente en muchos platos, como en el caso de nuestras recetas de tortilla de patatas y patatas a la riojana. Pero tenemos muchas otras, para verlas os invitamos a que pinchéis en el siguiente enlace: recetas con patatas.

La receta que os proponemos hoy es un humilde guiso elaborado a base de patatas y otras verduras, entre las que destacan los calabacines y los puerros, todos ellos productos al alcance de todo el mundo. El ingrediente que aporta el sabor y el toque especial a este plato es la sidra de manzana. La elaboración de esta receta es sumamente sencilla y el resultado es un guiso delicioso y muy aromático que resulta ideal como plato principal, o como guarnición de un pescado o una carne. A pesar de que la receta tal cual es sublime, podéis enriquecerla añadiendo, por ejemplo, unos trozos de chorizo.

Ingredientes [Para 4 personas]:
Cebolla mediana - 1 unidad
Puerro - 2 unidades
Patata - 600 gramos
Calabacín - 3 unidades
Zanahoria - 2 unidades
Manzana - 1 unidad
Nata líquida - 250 mililitros
Sidra - 250 mililitros
Caldo verduras - 250 mililitros
Aceite de oliva - 3 cucharadas grandes
Sal - al gusto
Pimienta negra - al gusto
Perejil - 1 cucharada grande


Elaboración de la Receta
Pelamos la cebolla y la picamos finamente. Si usáis cebollas pequeñas, como en nuestro caso, debéis picar dos unidades.
Ponemos a calentar aceite de oliva en una olla. Cuando esté caliente, añadimos la cebolla picada. Cocinamos a fuego medio para que se vaya ablandando.
Mientras tanto, pelamos las zanahorias y las cortamos en trozos pequeños. Añadimos éstos a la olla.
Lavamos y picamos finamente los puerros. Los incorporamos a la olla.
Con la ayuda de un pelador, retiramos la piel a los calabacines. Quitamos los extremos y cortamos el resto en trozos medianos. Seguidamente, los añadimos al guiso.
Pelamos las patatas y las cortamos en tacos gruesos. Echamos éstos a la olla.
Pelamos la manzana, la descorazonamos y cortamos su carne en trozos de tamaño mediano. Ponemos en la olla.
Por último, añadimos la sal, la pimienta, el caldo vegetal, la nata líquida y la sidra. Removemos bien y cocinamos a fuego medio, manteniendo un hervor moderado, hasta que las patatas estén tiernas, lo que puede llevarnos unos 20-25 minutos.
Mientras el guiso se cocina, quitamos los tallos más gruesos al perejil y picamos sus hojas finamente.
Cuando las patatas estén listas, añadimos a la olla el perejil picado y removemos para que éste se distribuya uniformemente.
Nada más incorporar el perejil, retiramos la olla del fuego y servimos.

Anotaciones y Consejos
Os recomiendo que para preparar esta receta elijáis patatas viejas, ya que dotarán de mayor cuerpo a este plato.
Si podéis conseguirla, os aconsejo usar sidra natural no carbonatada, muy superior en sabor

Olla gitana




Pocos platos han aguantado al paso del tiempo como la tradicional receta de la olla gitana. Se trata de un plato típico de regiones como Murcia y Andalucía, en el que se combinan a la perfección diversas legumbres, como garbanzos y judías, acompañadas de patatas y judías verdes. El resultado es un plato muy nutritivo, de los que sacian y alimentan el cuerpo dejándolo satisfecho y listo para afrontar, durante unas cuantas horas, los rigores de la vida.


En nuestra sección de guisos y sopas, puedes encontrar otras recetas de platos contundentes y nutritivos, como nuestras judías blancas con chorizo o nuestros chipirones con arroz y patatas.



INGREDIENTES [para 6-8 personas]:

Aceite de oliva - 2 cucharadas
Cebolla - 1
Dientes de ajo - 6
Tomate rallado - 2
Tomate frito - 2 cucharadas
Azafrán molido - 0,1 gramos
Pimentón dulce - 1 cucharada
Hierbabuena - 2 ramitas
Garbanzos - 250 gramos
Judías blancas - 250 gramos
Judías verdes redondas - 200 gramos
Calabaza - 500 gramos
Patata - 800 gramos
Peras - 4
Caldo de verduras - 1,5 litros
Sal - 2 cucharaditas


ELABORACIÓN DE LA RECETA

01. En un cuenco, ponemos a remojo los garbanzos y las judías blancas durante toda la noche.
02. A la mañana siguiente, escurrimos las legumbres que tenemos en remojo. En una olla grande, ponemos a hervir, con abundante agua, los garbanzos, las judías blancas y las verdes durante 50 minutos si usamos una olla normal o 10 minutos si usamos una olla rápida. Es importante no poner sal, ya que si lo hacemos las legumbres pueden quedar duras.
03. Cuando haya pasado el tiempo de cocción, comprobamos si las legumbres están tiernas. Si es así apartar del fuego y reservar. De lo contrario, alargar la cocción unos minutos más. Cuando las legumbres estén listas, tiraremos el agua de cocción y las reservaremos.
04. En una olla grande, calentamos el aceite de oliva. Pelamos los ajos y la cebolla. Cortamos los ajos en láminas y picamos finamente la cebolla. Rehogamos a fuego medio hasta que se ablanden. Debemos tener cuidado de que los ajos no se doren demasiado, ya que si lo hacen aportarán un toque amargo a nuestro plato.
05. Cuando la cebolla esté tierna, añadimos el tomate rallado, el tomate frito, el pimentón dulce y el azafrán. Removemos bien, y cocinamos durante 5 minutos.
06. Pelamos y cortamos las patatas, la calabaza y las peras en tacos medianos. Los añadimos a la olla. Removemos y añadimos el caldo de verduras, la hierbabuena y la sal. Aumentamos el fuego y llevamos a ebullición.
07. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y cocinamos durante 25 minutos.
08. Pasados los 25 minutos, añadimos a la olla las legumbres que tenemos reservadas y seguimos cocinando durante 10 minutos. Comprobamos de sal y rectificamos si fuese necesario.


ANOTACIONES Y CONSEJOS
Este plato puede ser congelado, por lo que podemos preparar gran cantidad y así tener siempre a nuestra disposición una rica olla gitana.
Esta receta gana en sabor de un día para otro

Calamares guisados fáciles




Hoy os traemos un delicioso guiso de calamares y patatas. una receta muy tradicional en numerosos hogares españoles. Es un plato muy sencillo de preparar, que tendremos listo en muy poco tiempo sin apenas esfuerzo. El guiso que se obtiene está lleno de sabor. Os recomendamos acompañarlo de un buen pan, con el que disfrutar de la salsa que se logra tras la cocción.

En nuestro recetario podéis encontrar otras recetas donde se usan calamares, como en nuestras recetas de calamares en su tinta caseros y de paella de marisco al fuego de leña.


INGREDIENTES [para 4 personas]:
Calamares troceados - 500 gramos
Patatas - 4 unidades
Pimiento verde - 1 unidad
Cebolla - 1 unidad
Tomate maduro - 1 unidad
Dientes de ajo - 2 unidades
Perejil picado - 1 cucharada grande
Vino blanco - 200 mililitros
Aceite de oliva virgen extra - 3 cucharadas grandes
Sal - al gusto
Pimienta molida - al gusto
Pimentón dulce - 1 cucharada pequeña



ELABORACIÓN DE LA RECETA

Comenzamos la receta pelando y cortando finamente los dientes de ajo y la cebolla. Por otro lado, cortamos el pimiento verde por la mitad. Le quitamos las semillas y la parte blanca, y lo cortamos en trozos pequeños.
Ponemos aceite de oliva a calentar en una olla. Cuando coja color, añadimos los ajos y la cebolla. Cuando la cebolla se ablande un poco, añadimos el pimiento.
Partimos el tomate por la mitad y rallamos su carne. Reservamos.
Pelamos y cortamos las patatas en trozos gruesos. Reservamos.
Picamos finamente el perejil. Reservamos.
Cuando la cebolla y el pimiento estén tiernos, añadimos a la olla las patatas troceadas, el pimentón y la pimienta, la sal, el tomate rallado, el vino blanco y los calamares troceados.
Cocinamos todos los ingredientes a fuego medio hasta que los calamares estén tiernos y su tamaño se haya reducido considerablemente.
Una vez que las patatas y los calamares estén tiernos, ya podemos retirar la olla del fuego y disfrutar de este delicioso plato.



ANOTACIONES Y CONSEJOS

Si compráis los calamares enteros es importante limpiarlos bien quitándoles la piel y el endoesqueleteo que llevan en su interior (una especie de plástico). Si no sabéis cómo hacerlo, aquí os dejamos un enlace a nuestro artículo; cómo limpiar un calamar o volador, en el que os lo explicamos detalladamente.
Si lo deseáis, podéis complementar este guiso de calamares con un poco de arroz blanco cocido