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Filloas rellenas de compota de manzana

INGREDIENTES
4 huevos grandes
La ralladura de 1 limón
1 pellizco de sal
1 litro de leche
300 g de harina

6 manzanas reinetas grandes
1/2 cucharada de canela en polvo 200 g de azúcar.
50 ml de brandy
El zumo de 1 limón.
Unas gotas de esencia de vainilla 100 g de azúcar glass para decorar


PREPARACIÓN DE LA FILLOAS:
La pasta crema es bastante fácil de preparar. En un bol echamos la leche, la harina, un pellizco de sal, los huevos y la ralladura de un limón. Batimos todo con la batidora sin que queden grumos. Dejamos reposar una hora para que acabe de espesar por la acción de la harina, aunque la crema debe quedar suelta.
En una sartén caliente (muy importante que sea antiadherente) salpicamos con unas gotas de aceite de oliva (las de verdad tienen que ser con tocino o unto de cerdo).
Cuando esté caliente echamos la pasta de manera que cubra todo el fondo, solamente la justa, para que queden finas.
La tenemos a fuego alto unos 10 segundos y le damos la vuelta con un tenedor. Si lo del tenedor no se te da bien puedes usar el truco de dar la vuelta a la filloa con un plato como si fuese una tortilla de patata, según vayas cogiendo práctica dejará de ser necesario.
La primera filloa se la suele comer el cocinero/a o la tiramos porque la sartén está cogiendo calor y no queda bien. Me quedo con la primera opción, de tirar nada de nada...jeje. Cada vez que sacamos una filloa de la sartén debemos volver a echar unas gotas de aceite.
Las vamos retirando en un plato (las podemos enrollar, hacerlas un pañuelo o bien dejarlas tal cual). Reservamos.
Rellenamos con la compota puré de manzana, doblamos en forma de pañuelo para que el relleno no se vierta y calentamos en el microondas todas juntas durante 3 minutos a temperatura alta.
Espolvoreamos con un poco de azúcar glass y presentamos una por plato, debería ser suficiente pero los ansiosos pueden tomar 2.

PREPARACIÓN DE LA COMPOTA-PURÉ DE MANZANA:
Lavamos, pelamos, descorazonamos y cortamos las manzanas reinetas en cuartos, trozos no muy grandes. Los añadimos a un bol con agua fría y zumo de medio limón.
Ponemos en una cazuela el azúcar con el brandy y preparamos el almíbar (es importante que no se nos queme, no tiene que ser caramelo sólo un almíbar ligero como base de la compota). El almíbar nos llevará unos 4 5 minutos aproximadamente a fuego medio. Cuando comience a espesar y hacer burbujas añadimos los trozos de manzana y rociamos con el zumo de medio limón.
Removemos todo con una cuchara de madera y mezclamos muy bien. Dejamos que empiece a soltar agua la manzana y a cocerse durante una media hora a fuego medio, siempre sin dejar de remover. En esta cocción podemos añadir un poco de canela que le da mucho aroma y algo de sabor o esencia de vainilla, unas gotas solamente.
Trituramos la compota con una batidora y ya tenemos el puré.
La compota la podemos tomar templada o fría, como más os guste. En este caso es templadilla porque le he dado un toque de microondas para que las filloas estuvieran calientes.

Pastel de creps con chocolate


Ingredientes
200 g de Chocolate Negro NESTLÉ Postres
500 ml de leche semidesnatada
200 ml de nata para montar
3 huevos
200 g de harina
70 g de azúcar
1 cucharadita de aceite
50 g de mantequilla

Elaboración
Colocar la harina en un bol en forma de volcán. Añadir los huevos, el azúcar y el aceite y batir mientras añadimos poco a poco la leche.
Derretir un poco de mantequilla en una sartén, verter 2 ó 3 cucharadas de la masa y dorar una crep por ambos lados. Preparar el resto de igual forma.
Para preparar la crema de chocolate, calentar la nata y añadir el chocolate. Remover hasta que esté fundido.
En un molde desmontable colocar una crep, cubrir con una capa de chocolate. Colocar otra crep y una segunda capa de chocolate y así sucesivamente hasta acabar las creps y la crema de chocolate.
Dejar en la nevera 3 horas, desmoldar y servir bien frio.

Filloas

Ingredientes
400 ml de leche entera, 
100 ml de agua, 
3 huevos, 
200 g de harina, 
un pellizco de sal, 
1 cucharada sopera de azúcar, 
1 trozo de tocino sin magro.

Cómo hacer filloas de leche
Para preparar el amoado, que así se llama a la masa líquida que dará lugar a las filloas, mezclamos en un recipiente los huevos, la leche, el agua, la sal, y la cucharada de azúcar. Batimos con unas varillas hasta mezclar bien los ingredientes.
Vamos añadiendo la harina y seguimos batiendo para que no queden grumos, también podemos meterle la batidora si os cuesta mezclar los ingredientes, debemos de conseguir una masa relativamente líquida. Dejamos reposar en un sitio fresco un mínimo de una hora, este paso es importante que lo cumpláis para que la masa adquiera su textura final.
Calentamos la sartén y con el tocino pinchado en un tenedor la engrasamos. Añadimos una cantidad pequeña de masa, como la de una cuchara de esas que vienen para servir salsas y a la vez que añadimos la masa vamos moviendo la sartén en sentido circular para que quede todo el fondo cubierto. Debe de quedar una capa muy fina. Una vez que veamos los bordes separarse de la sartén, le damos la vuelta y la dejamos un poco más para que se haga por el otro lado, no deben de quedar muy tostadas. Las vamos apilando unas encima de otras.


sacado de

Filloas-Fabrisa

Ingredientes
450 ml. de leche (también se puede sustituir por caldo limpio de cocido)
100 ml. de agua (o caldo), 20 g. de mantequilla diluida o 20 g. de aceite de oliva
6 huevos (mejor ecológicos)
200 g. de harina (como las harinas no son todas iguales, si queda excesivamente líquida se le puede agregar un poco más)
Sal
Un trozo de tocino ibérico(o aceite de oliva) para pintar la sartén.

Instrucciones
Mezcla (mejor con batidora) la leche, el agua (o caldo), los huevos y la sal.
Agrega la mantequilla (derretida pero NO caliente) en caso de que se la pongas (le da una jugosidad extra muy rica)
Tamiza la harina (a fin de airearla) y añádela poco a poco a la mezcla anterior, batiendo bien para evitar grumos.
Deja reposar durante media hora o un poco más. Normalmente después del reposo, la mezcla espesa, si ves que fuese necesario le agregas un poco más de agua, caldo o leche, la mezcla debe quedar bastante líquida para que las filloas salgan finitas.
Pon al fuego una sartén o filloeira, deja que tome temperatura y engrasa pasando por su superficie un trozo de tocino pinchado en un tenedor o bien pintando (con pincel de silicona) con aceite de oliva.
A continuación vierte un cucharón de masa sobre la sartén o filloeira, agarra la sartén por el mango y con ésta en la mano haces movimientos rápidos y giratorios a fin de que se destribuya bien la masa por toda la sartén.
Pones la sartén otra vez en el fuego y unos segundos después se comenzará a despegar los bordes, así que con otro movimiento rápido lo agarras con la punta de los dedos y la das vuelta, 30 seg y listo, pasa a una fuente y continúa hasta terminar la masa.

Frabiconsejos
- Tradicionalmente la primera filloa es para la cocinera, no suele salir muy bien, pero nos sirve para probar el punto de sal.
- No es necesario pasar el tocino o pintar de aceite después de cada filloa, yo suelo pasar materia grasa cada 4 filloas hechas o con esta nueva filloeira, sólo la primera vez.
- Una vez que encontréis el punto justo de temperatura del fuego, ya es coser y cantar. Procurad que no se os quemen pero que tomen pizca de color.

¿Pensáis que os vais a quemar al dar la vuelta con los dedos? bueno, pues no, es un movimiento rápido, así que ni os daréis cuenta ni os dará tiempo a quemaros.
El relleno admite todas aquellas posibilidades que nuestra mente imagine. Yo desde siempre las utilizo para hacer canelones(pinchar aquí para ver receta), también para rellenarlas con miel, azúcar, crema, nata, o con una mezcla de lechuga, huevo y atún.
A gusto del consumidor, es increíble la gran cantidad de posibilidades que admiten.
Animaros a hacer filloas, son fáciles y además, muy, muy, muy ricas y caseras, todo lo que se hace en casa es el triple más sano.

Crepes con manzana y nueces


Las crêpes son un valor seguro. Las puedes servir para desayunar, como merienda o coronando una comida sofisticada, siempre vas a quedar bien. Además, si tienes niños en casa, puedes pasar un rato divertido haciéndolas.

Hoy os propongo rellenarlas con una combinación clásica: manzanas especiadas con canela y jengibre.


Ingredientes
Crêpes: Para 8 o 10 crêpes (según el diámetro de la sartén). Yo he usado una de 17 cm.
100 g de harina de todo uso.
1 huevo grande y una yema.
20 g de mantequilla y algo más para untar la sartén.
10 g de azúcar.
Un poquito de sal.

Relleno:
4 Manzanas medianas.
40 g de azúcar.
Canela según gusto (yo he puesto media cucharadita).
Jengibre a gusto (yo he puesto 1/4 de cucharadita).
50 g de mantequilla.
10 ml de zumo de limón (una cucharada sopera).
150 g de nueces troceadas.


Elaboración:
Crêspes:
En el vaso de la batidora ponemos todos los ingredientes y los batimos hasta que estén bien integrados. Nos va a quedar una masa muy líquida.
Dejaremos que repose unos 15 minutos.
Untaremos con mantequilla una sartén antiadherente, podemos usar una bolita hecha con papel de cocina (así podemos engrasar la sartén si excedernos con la mantequilla, de esta forma podremos aprovechar hasta la primera tortilla que hagamos).
Con un cazo depositaremos la cantidad suficiente de masa para que, al moverla hacia los lados de la sartén en sentido circular, nos cubra todo el fondo con una capa no muy gruesa. Para que os hagáis una idea, con una sartén de 17 cm se necesitan unos 40 g de masa.
Cuando la masa empiece a "burbujear" en la superficie, le daremos la vuelta para que se dore por el otro lado.
Iremos apilando las crêpes en un plato y las reservaremos calientes si las vamos a utilizar en el momento. Si las queremos tener preparadas con antelación, las cubrimos con papel film y las calentaremos cuando las vayamos a montar.
Relleno:
Pelaremos las manzanas y las trocearemos no demasiado menudas (en rodajas o en cubos).
En una sartén antiadherente ponemos la mantequilla junto con el azúcar, Doraremos las manzanas y les añadiremos las especias y el limón.
Agregaremos las nueces y dejaremos que se cocinen unos 3 o 4 minutos hasta que todo se caramelice.
Montaje:
Rellenaremos las crêpes y las doblaremos como más nos guste.
Las serviremos calientes.

Crepe rellena

Crepes:
125 gr de harina,
un pellizco de sal,
285 ml de leche y agua mezcladas,
1 huevo,
1/2 cucharada de mantequilla derretida.

Relleno:
200 gr de pechuga de pollo,
100 gr de champiñones laminados,
200 ml de bechamel,
1 cucharada de zumo de limón,
ajo,
perejil,
sal.


Batir todos los ingredientes de las crepes con la batido- ra hasta formar una crema homogénea. Dejar reposar en el frigorífico una hora antes de de utilizarla.
Sofreir los champiñones con un poco de ajo y perejil. Añadir una cucharada de zumo de limón y sal.
Asar a la plancha la pechuga de pollo cortada en tiri- tas. Salar y reservar.
Mezclar la bechamel con el pollo en tiras y los cham- piñones.
Derretir un poco de mantequilla en una sartén plana para crepes; echar media taza de la mezcla e incli- nar rápidamente la sartén en todas direcciones para repartirla. Deshechar la primera que normalmente no cuece bien; la sartén estará preparada a partir de la se- gunda. Preparar 4 cociéndolas por ambos lados; poner el relleno en el centro de cada una doblando bien los bordes. Servin bien calientes.

Filloas Larpeiros

250 gr harina
1/2 l leche
4 huevos
Sal
3 cucharadas azúcar


Mezclar con varilla todos los ingredientes hasta hacer almoado

Filloas con chocolate

150 g de chocolate negro Nestlé (cobertura)
3 cucharadas de nata (cobertura)
100 g de mantequilla (cobertura)
3 huevos
La ralladura de 1 limón
1 pellizco de sal
1/2 litro de leche
150 g de harina


La pasta‐crema es bastante fácil de preparar. En un bol echamos la leche, la harina, un pellizco de sal, los huevos y la ralladura de un limón. Batimos todo con la batidora sin que queden grumos. Dejamos reposar una hora para que acabe de espesar aunque la crema debe quedar suelta.

En una sartén caliente (muy importante, debe ser antiadherente) salpicamos con unas gotas de aceite de oliva (las de verdad tienen que ser con tocino o unto de cerdo).
Cuando esté caliente echamos la pasta de manera que cubra todo el fondo, solamente la justa, para que queden finas.

La tenemos como medio minuto a temperatura media y le damos la vuelta con un tenedor. Si lo del tenedor

no se te da bien puedes usar el truco de dar la vuelta a la filloa con un plato como si fuese una tortilla de patata, según vayas cogiendo práctica dejará de ser necesario.
Para cada filloa debemos echar gotas de aceite. Las retiramos en un plato (las podemos enrollar, hacerlas un pañuelo o bien dejarlas tal cual).

Para hacer el chocolate prepara en un bol, el chocolate, la nata y la mantequilla e introdúcelo en el micro durante 5 minutos a temperatura baja. Déjalo enfriar. Si no tienes microondas puedes hacerlo en un cazo a temperatura baja, primero la mantequilla, luego la nata y después el chocolate.

Untamos las filloas con el chocolate.
A ponerse las botas... Lo malo de hacer filloas es que te comes una de cada tres mientras las preparas. Alguna ventaja tenía que tener el cocinero/a.



Filloas caramelizadas rellenas de crema

4 yemas de huevo (crema pastelera)
100 g de azúcar (crema pastelera)
50 g de maicena (crema pastelera)
1/2 l de leche entera infusionada (crema pastelera)
1 vaina de vainilla, 1 rama de canela en rama y 1 limón (para infusionar la leche)
4 huevos grandes (filloas)
750 ml de leche entera (filloas)
1 pellizco de sal (filloas)
400 g de harina de trigo (filloas)
50 g de mantequilla derretida (filloas)
Azúcar glass (en polvo) y un toque de canela (para el caramelizado final)


Lo primero es preparar los ingredientes con los que vamos a aromatizar la leche. Lavamos muy bien el limón y pelamos su piel de manera fina, sin mucho blanco que luego nos amargue el postre. Abrimos la vaina de vainilla  y sacamos las semillas que reservaremos para añadir más tarde a la leche. Si no encontráis vaina de vainilla la podéis sustituir por esencia de vainilla, le dará el toque aunque no será igual.
Separamos un vasito de leche del total que vamos a emplear y lo reservamos. Calentamos el resto de la leche en un cazo a fuego medio casi hasta el punto de ebullición. Bajamos la temperatura y retiramos del fuego, añadimos las semillas de vainilla, la piel del limón y por último la canela en rama partida por la mitad. Dejamos todo en reposo infusionando durante 10 minutos.
Mezclamos la maicena en el vaso de leche tibia y juntamos hasta que no tenga nada de grumos, si es necesario le pasamos la batidora o usamos unas varillas. Separamos las yemas de las claras. Ponemos las yemas en un bol y batimos con el azúcar hasta que espumee. Añadimos el vaso de leche con la fécula de maíz disuelta. Volvemos a batir hasta que no queden grumos, tiene que quedar una masa homogénea. Reservamos.
Colamos la leche infusionada y la volvemos a añadir al cazo, calentamos a media ebullición y añadimos la crema del paso anterior. Lo vamos añadiendo poco a poco y mezclando con unas varillas o una cuchara de madera sin parar hasta que espese, no debe hervir en ningún momento. La textura de la crema debe estar ligeramente espesa y sin grumitos. Es muy importante no dejar de remover pues puede llegar a quemarse o pegarse a la cazuela, el secreto como en casi todas las recetas es tener paciencia y no dejar de remover siempre para el mismo lado hasta que quede una crema homogénea.
Añadimos la mantequilla para acabar de mantecar, hace más crema y le da brillo. Dejamos enfriar totalmente para empezar con la masa de las filloas.
PREPARACIÓN DE LAS FILLOAS CARAMELIZADAS

La crema de la filloa es bastante fácil de preparar. Además si tenéis un poco de práctica en unos minutos tendréis filloas para un regimiento.

En un bol grande echamos la leche, la harina, un pellizco de sal, la mantequilla en pomada y los huevos. Batimos todo con la batidora sin que queden grumos. Dejamos reposar una hora para que espese ligeramente (aunque la crema debe quedar suelta).
En una sartén antiadherente o crepera caliente untamos un poco de mantequilla, tocino o unas gotas de aceite (si empleamos manteca o mantequilla la podemos manipular con un tenedor). Si empleáis mantequilla  un truco fácil es partir un poco en forma de barra, envolver un extremo en papel de aluminio para poder sujetarla y untar con el otro la sartén. Untamos toda la sartén de esta manera hasta que se derrita la mantequilla, no debe de quedar muy grasienta pero tampoco debemos quedarnos cortos. Si empleáis tocino es más sencillo, sólo tenéis que pincharlo con un tenedor e ir frotando la crepera-filloeira hasta que quede bien impregnada.
Cuando la sartén esté caliente echamos la crema de manera que cubra todo el fondo, solamente la justa para que queden finas. Yo empleo una sartén-crepera de Le Creuset, es genial porque su diseño es liso, la distribución de calor inmediata y así puedo controlar el grosor de la filloa sin pasarme y me quedan todas iguales. Además está hecha de hierro que es un perfecto conductor de calor, de forma que puedo cocinar con el fuego mediano o bajo.
La medida de crema es la de un cucharón (no echéis demasiado porque os saldrán muy gordas). Levantamos, inclinamos y giramos la sartén para que la crema se reparta por todo el fondo.
La filloa empezará a cocerse al momento, la tendremos como 10-15 segundos a temperatura media-baja y cuando los bordes empiecen a doblarse hacia arriba (porque están tostaditos) es el momento adecuado para darle la vuelta con el tenedor o con los dedos.
Cuando le deis la vuelta si el tono del tostado no es dorado será por falta de huevo, podéis aprovechar para añadir otro más a la crema. Doramos por ambos lados y vamos apilando en un plato grande. Recordad que la primera filloa es de prueba (yo me la zampo en el momento). Es la más grasienta porque la sartén va cogiendo el punto de temperatura y el grado de grasa de la mantequilla o grasa a emplear, la segunda suele salir ya perfecta.
Continuamos haciendo las filloas hasta que se acabe la crema. Si lo del tenedor no se os da bien podéis usar el truco de dar la vuelta a la filloa con un plato como si fuese una tortilla de patata, según se coge práctica deja de ser necesario. Reservamos en un plato.
El paso final es el de la presentación, rellenamos cada filloa con dos cucharadas a tope de crema pastelera, enrollamos y espolvoreamos con azúcar en polvo. Quemamos el azúcar con un soplete de cocina hasta que caramelice, si las servimos inmediatamente conseguiremos que crujan, pero si las preparamos antes quedarán caramelizadas pero no romperá el caramelo pues la humedad de la filloa lo ablandará. De una manera u otra es un postre de los que recordarán vuestros invitados/as, de rechupete.